Escultura de pez de filigrana de papel colorida
Los dos peces —uno grande y otro más pequeño— son los elementos centrales. Están meticulosamente elaborados mediante la técnica de quilling, en la que finas tiras de papel de colores se moldean y pegan verticalmente para crear textura y profundidad. Se trata de una reinterpretación moderna de la filigrana, centrada en la pintura escultórica sobre papel. El artista utiliza diferentes grosores de papel para crear un juego de luces y sombras, otorgando a la pieza una distintiva sensación tridimensional.