
El encargo de Philipp para The Locked Library y Harper Voyager invita a los lectores a personalizar la portada. Diseñada como una hoja de pegatinas totalmente ilustrada, la pieza introduce un elemento modular en la edición especial de Katabasis, permitiendo que cada ejemplar se personalice individualmente.
Philipp abordó la superficie como una cuadrícula en movimiento, colocando escaleras, símbolos y criaturas como fragmentos móviles que reflejan la lógica narrativa cambiante del libro.
El resultado es a la vez gráfico y táctil, extendiendo la experiencia de lectura más allá de la página y convirtiéndola en un acto silencioso de ensamblaje.

