
La portada que Cat diseñó para Night of the Mallrats captura la mezcla de nostalgia, suspense y terror que caracteriza a la novela.
La historia narra cómo cinco amigos regresan al abandonado centro comercial Beechnut para descubrir el paradero de un compañero de clase desaparecido, solo para encontrarse transportados al centro comercial en su época de esplendor en la década de 1990.
El diseño de Cat enfatiza la atmósfera y la tensión, transformando espacios familiares en algo a la vez nostálgico y amenazador. Su composición refleja esta dualidad: en parte memoria, en parte trampa, invitando a los lectores a adentrarse en un mundo donde el pasado no solo se recuerda, sino que se revive.