
Elise, basándose directamente en la observación, retrata a compradores, parejas y familias, además de estudiar la ropa, combinando trazos rápidos con momentos de minucioso detalle. Sus dibujos transmiten espontaneidad y a la vez reflexión, capturando tanto la atmósfera como los matices de cada estilo.
Como recuerdo y a la vez como elemento de activación, los retratos extienden sutilmente la experiencia de la marca más allá del punto de venta, ofreciendo a los visitantes un registro personal del momento.

