
La novela narra un matrimonio de conveniencia entre dos personas cuyas vidas públicas ocultan emociones mucho más complejas, donde la atracción y la duda conviven estrechamente.
Roma responde a esa tensión emocional con tonos violetas, anclando la escena en su contexto histórico a la vez que insinúa el romance y las capas de sentimiento que se esconden bajo la superficie.
